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Opinión

Entre el blanco y el negro, impacto social

Por Íñigo Benedicto, cofundador de Sinnple, consultoría en innovación social

Por Íñigo Benedicto, cofundador de Sinnple, consultoría en innovación social

Nacimos en un mundo en el que, si alguien quería mejorar la sociedad o el medio ambiente, pensaba en una ONG. En ese mundo las empresas estaban para ganar dinero y los temas sociales y ambientales eran un estorbo. Este mundo de “o blanco o negro” ignoraba el gris.

Se ignoraba el nacimiento de lo que hoy llamamos empresas de inserción, la creación de cooperativas en cualquier sector o la destacada sensibilidad de algunos empresarios.

Nada dura eternamente y, afortunadamente, en los últimos 10 años hemos vivido una explosión de grises. A pesar de tantas malas noticias en el telediario, recordaremos esta época como el inicio de una mezcla fascinante de lo social y lo empresarial.

“De las acciones sociales cosméticas, pasamos a vincular el progreso social con el éxito del negocio a largo plazo”

El blanco de las entidades sociales se impregna del negro empresarial para bien. Utiliza herramientas (inicialmente) empresariales para conseguir más impacto social, bien escalando o bien dejando de depender únicamente de financiación pública. Sea en grandes organizaciones como Unicef o en pequeñas que se alían con multinacionales.

Por ejemplo, como consultores de innovación social, desde Sinnple ayudamos a Fundación EHAS en el plan de negocio de Embarazo Saludable, un nuevo servicio de atención de embarazadas en zonas rurales de países en vías de desarrollo. A ellos, tener un modelo de negocio sólido les permite acceder a inversión y genera mucho más impacto social que con solamente la ayuda al desarrollo.

El negro empresarial se tiñe de blanco y aparecen grises oscuros. De las acciones sociales cosméticas, pasamos a vincular el progreso social con el éxito del negocio a largo plazo. H&M en moda, Intel en electrónica o Starbucks en alimentación son sólo algunos ejemplos de cómo todos los sectores están sufriendo una profunda transformación, aumentado el énfasis en la actividad con valores. Pero también afecta a pymes. Se llame Valor Compartido, Innovación Social, B Team, o simplemente defendiendo lo que debería ser la RSE.

Empresas con la mejora social como núcleo

Y, probablemente lo más sorprendente, aparecen híbridos perfectos en todos los sectores y en todas las necesidades sociales: los emprendedores sociales. Iniciativas que persiguen una mejora social desde la estructura de una empresa. Sean Grameen Bank o Triodos Bank en banca, TOMS o PeopleTree en moda o Fairphone en telefonía. No son uno ni dos. Hoy podríamos incluso cambiar a casi todos nuestros proveedores por empresas sociales.

“Hoy, podríamos incluso cambiar a casi todos nuestros proveedores por empresas sociales”

Los desplomes de fábricas en Bangladesh o los vertidos de petróleo, seguirán en los medios. Pero se está produciendo una auténtica revolución provocada no solo por ONG sino por consumidores, inversores o empresarios. El momento es ahora y podemos tomar parte en él.

Íñigo Benedicto, SinnpleÍÑIGO BENEDICTO

Ingeniero industrial, Benedicto es cofundador de Sinnple, consultoría en innovación social. Desde esta empresa, trabaja para ayudar a empresas y emprendedores a unir rentabilidad e impacto social.

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