¿Qué imaginas al pensar en una vivienda sostenible? Puede que las consideres un lujo o que no están a tu alcance, pero la construcción con alta eficiencia energética ha dado un gran salto y cada vez hay más opciones para todos los bolsillos. Te presentamos tres iniciativas que demuestran que es posible.

Cooperativa de vivienda en derecho de uso

En Madrid se encuentra el proyecto Entrepatios, una iniciativa singular medioambiental y socialmente. Es una cooperativa de vivienda en derecho de uso en la que los y las residentes pueden disfrutar de la vivienda y tomar decisiones sobre ella, pero sin tenerla en propiedad. “En estas viviendas hay internet común, lavadoras comunes, espacios comunitarios que incluyen zona infantil, huerto o terraza… y muchas otras cosas que hacen la vida más sencilla y más barata”, nos cuenta Iñaki Alonso, cooperativista y arquitecto de sAtt, estudio que ha llevado a cabo el proyecto.

Viviendas en derecho de uso diseñadas por sAtt

Iñaki nos explica también que las viviendas de Entrepatios están diseñadas no sólo para consumir poca energía, sino para crearla. “Los meses de más luz se genera en torno a un 30 % más de energía de la que se consume”, indica. Una construcción de este tipo, conocida como vivienda pasiva por su mínima demanda energética, hace que la factura de la luz no supere los 20 o 25 euros al mes. En el consumo de agua también se ha buscado la eficiencia a través de la instalación de sistemas que permiten reutilizar el agua de las duchas para los inodoros o el riego.

Protección oficial con certificación A

En Extremadura, el grupo Edetica desarrolla unas promociones de protección oficial con certificación energética A. Son pisos con terrazas de al menos 9 m2 y piscina comunitaria. “Se trata de casas como las que busca la gente y, aunque los costes de la construcción son algo más elevados, salen los números”, nos cuenta Carlos Barbero, director gerente del grupo, para quien “hacer viviendas sostenibles no está reñido con la protección oficial. Nuestro objetivo es impulsar más promociones con certificación A”.

Estas viviendas también incorporan sistemas para reducir el consumo. Por ejemplo, utilizan la ventilación natural cruzada, sistemas como la aerotermia o aislamientos eficientes. En las zonas comunes, aparte de iluminación de bajo consumo, disponen de sensores que detectan si hay alguien, para evitar consumos innecesarios.

La Fundación Privada Salas también impulsa promociones de viviendas de alquiler social con certificación energética A, en este caso en Cataluña. Manel Rodríguez, presidente de la Fundación, nos cuenta sus dos motivaciones, que son, “por un lado, la reducción de nuestra huella de carbono en el proceso de construcción y, por otro, un consumo mínimo en la vida útil para ayudar a las personas que habitarán las promociones”.

Entre las medidas que instalan en sus viviendas, se encuentran sistemas de climatización centralizada o de gestión eléctrica con paneles fotovoltaicos, que cubren una parte del consumo. Según Manel, “se trata de edificios sin gas en los que los inquilinos pagarán una factura de la luz notablemente inferior a la que costearían en una vivienda convencional”.

En Triodos Bank hemos financiado estas tres iniciativas porque impulsamos solo proyectos con impacto positivo en el entorno y en las vidas de las personas, dos caras de una misma moneda.

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