Si te sientes así, te pueden interesar estas ocho opciones para ser voluntaria o voluntario digital o presencial.

Anímate a dar el paso. Cuando lo hagas y dones algo tan valioso como una parte de tu tiempo, a cambio vivirás experiencias irreemplazables.

1. Apoyar redes vecinales

Como respuesta a la crisis se han creado muchas redes vecinales de voluntariado para ayudar a las familias más desfavorecidas.

Desde estos grupos puedes contribuir en la recogida de alimentos y productos de limpieza e incluso en ámbitos como la asistencia legal y sanitaria. Es una gran labor y podrás desarrollar o poner en práctica tus propias habilidades y conocimientos.

Consulta, por ejemplo, las iniciativas Redes de cuidados o Haciendo barrio, aunque seguro que hay muchas más en tu localidad.

2. Liberar de residuos la naturaleza

¿También a ti te da pena cuando vas al campo o al río y ves toda esa suciedad?

Entonces, quizá te interese participar, con otras personas, en alguna de las jornadas que organizan iniciativas como Libera para limpiar una zona natural.

Tu gesto será de gran ayuda para que la naturaleza no se convierta en “basuraleza”, como dicen desde este movimiento. Y pocas cosas liberan más que, por ejemplo, la sensación de haber contribuido a que una playa vuelve a ser –de verdad– una playa.

3. Unirse a un supermercado cooperativo o un grupo de consumo

Tal vez te atraiga la idea de sumar en favor de un consumo más consciente y una alimentación saludable y conectada con la tierra y los productores.

En ese caso, puedes unirte a la causa y asociarte a un supermercado cooperativo. En estos proyectos, los socios y socias dedican unas dos o tres horas al mes a ayudar en distintas labores del súper y obtienen precios más asequibles, además de una experiencia de concienciación social y apoyo a un cambio de modelo alimentario y económico. Dos ejemplos de supermercados cooperativos donde hacerlo son La Osa o Biolíbere.

Hay muchas otras oportunidades en esta misma dirección en los grupos de consumo que existen en muchos barrios. También funcionan gracias a personas voluntarias que organizan semanalmente los pedidos directos a los productores, colaboran en el reparto o trabajan en la huerta.

4. Ser parte del banco de alimentos

Sin duda, es uno de los ámbitos con mayor demanda de voluntariado actualmente, porque la pandemia ha incrementado de forma muy importante la necesidad de estos servicios por parte de personas en situación de vulnerabilidad económica.

La importancia de donar y la Fundación Triodos

Muchas veces no nos damos cuenta de que todas las personas donamos en diferentes momentos de la vida.

A veces es dinero a una ONG, en otras ocasiones se trata de sangre o de tiempo para nuestra familia y amigos. O para otras personas que forman parte de nuestra comunidad. Tanto es así que, si lo piensas, se hace difícil imaginar cómo funcionarían muchas cosas en nuestra sociedad sin esas donaciones visibles o invisibles.

Conscientes de la importancia de la donación para que proyectos sociales esenciales salgan adelante, desde la Fundación Triodos la promovemos en muchas de sus formas (proyectos de crowdfunding y matchfunding, premios para motivar acciones positivas…).

Actuar con la Fundación Triodos

5. Actuar contra la soledad

La pandemia ha impulsado iniciativas como el acompañamiento a personas mayores, con discapacidades u otros colectivos que han tenido que reducir de forma drástica sus momentos de ocio y socialización.

Para combatir esta soledad, entidades como Solidarios para el Desarrollo han adaptado su voluntariado presencial a las circunstancias y sus colaboradores prestan acompañamiento telefónico a muchas de estas personas.

6. Impartir clases de apoyo online

En el ámbito de la educación, esta es ahora mismo una opción cómoda de voluntariado, porque se puede desempeñar desde casa.

Muchas organizaciones que trabajan con grupos de jóvenes en riesgo de exclusión social necesitan apoyo en idiomas o asignaturas concretas para ayudarles a seguir el ritmo del curso escolar.

7. Hacer voluntariado pro-bono

Esta es una modalidad de voluntariado en la que profesionales de una materia dedican una parte de su tiempo a aportar su conocimiento especializado para una ONG.

Son habituales los voluntariados en áreas como la gestión de proyectos, el asesoramiento fiscal o financiero o en la comunicación de estas entidades.

Puedes encontrar más información, por ejemplo, en este portal de la Fundación Hazloposible.

8. Trabajar a distancia por los países en desarrollo

Aunque ahora es difícil viajar y participar en acciones directas de voluntariado con la población local, las organizaciones de cooperación que trabajan en países en desarrollo realizan buena parte de su trabajo en formato remoto.

Para salvar las distancias, muchas de estas entidades han tenido que innovar en la coordinación de sus proyectos en un tiempo récord y aún les hace falta el apoyo de personas voluntarias.

Foto superior: imagen del proyecto Libera (con licencia CC BY SA 2.0)