Al Norte de los Países Bajos, el agricultor Jaring Brunia intenta que sus 75 vacas frisonas rojas pasten en el exterior todo lo posible cuando el tiempo lo permite. Además, durante todo el año, se alimentan a base de hierba, trébol y otras plantas de sus propias tierras. Y eso no es todo, porque este agricultor deja que la naturaleza siga su curso también cuando inunda su prado para que sirva de refugio para las aves, no utiliza antibióticos de forma preventiva con sus animales y cultiva de forma extensiva. En resumen,Jaring va más allá de la agricultura ecológica.

Cuando empezó como agricultor en 2012, se hizo cargo de las cuarenta hectáreas de la granja de sus padres. En los primeros años se inspiró en la permacultura, descubrió cómo realizar la conversión a ecológico y, paso a paso, involucró más a la naturaleza en su trabajo diario. "Pero para vivir de esto necesitaba más terreno”, cuenta. “Podía comprar la finca convencional de mi vecino, pero el precio de la tierra era tan alto que nunca iba a poder explotarla de manera viable con un modelo de agricultura ecológica biodinámica".

Por ese motivo, la granja Brunia se ha unido recientemente al movimiento Aardpeer, una nueva iniciativa que parte de considerar que el acceso a la tierra agrícola es clave para iniciar y acelerar la transición hacia un sistema alimentario sostenible. A través de Aardpeer, la granja tiene alquiladas ahora las 26 hectáreas de terreno que necesita y que el movimiento compró a su vecino… y así puede mantener sus 75 vacas.

Por un precio justo de las tierras

El movimiento neerlandés Aardpeer, formado por consumidores y agricultores comprometidos, se propone crear y mantener un suelo sano para las próximas siete generaciones. Para lograrlo, obtiene recursos a partir de donaciones y un bono que permiten a la organización comprar tierras y arrendarlas a agricultores a un precio justo y con un enfoque de sostenibilidad.

Uno de los socios que han contribuido a crear el movimiento Aardpeer es Triodos Regenerative Money Centre (TRMC), entidad del Grupo Triodos pero diferenciada de Triodos Bank y concebida para lograr cambios positivos estructurales en la economía a través de iniciativas especialmente innovadoras.

Como explica Liesbeth Soer, de TRMC, “la transición que Aardpeer hace posible está conectada con el movimiento que Triodos Bank ha apoyado desde hace ya más de cuarenta años. Sin embargo, para realizar un préstamo bancario, como haría Triodos Bank, existen regulaciones que hacen imposible facilitar el apoyo que necesitan iniciativas como Aardpeer”. Y es que, como indica Soer, “un agricultor debe disponer de unos fondos propios considerables, en torno al 30 %, para financiar la compra de tierras agrícolas a través de un banco. El elevado precio actual de la tierra hace que esto, a menudo, no sea posible".

Desde TRMC buscan nuevos enfoques financieros para hacer posibles cambios socialmente necesarios. "Un agricultor que quiere hacer la conversión a agricultura ecológica necesita tiempo y no puede obtener beneficios de inmediato para pagar un préstamo”, explica Soer, que también afirma que “tiene que ocurrir algo más para que tengan tiempo de cultivar en armonía con la naturaleza y podamos dar al ecosistema el impulso que necesita para recuperarse. Este es también un objetivo clave de TRMC y, por eso, apoyamos transiciones e innovaciones que no pueden financiarse sólo con dinero de préstamo".

Hay que tener en cuenta que, debido a los precios de la tierra, los agricultores a menudo no tienen más remedio que maximizar los rendimientos, al margen del impacto ambiental. O se ven obligados a vender tierras al mejor postor al final de su vida profesional, con lo que dejan a su sucesor ante el mismo reto. Estas circunstancias combinadas conducen a un círculo vicioso de amplificación e intensificación. Si se quiere romper ese círculo, algo tiene que cambiar en las condiciones básicas. La compra de tierras por parte del movimiento Aardpeer y su arrendamiento a largo plazo con un alquiler realista lo consiguen.

“La propiedad no es importante”

Gerjan Snippe, a cargo de Boerz, empresa de agricultura circular que también se ha unido a Aardpeer lo tiene claro. Según él, "si continuamos con un uso tan intensivo de nuestro suelo, lo agotaremos por completo. Y si comprometemos nuestros activos en las tierras, nos limitaremos y no podremos desarrollarnos lo suficiente como para cultivar mejor y ser más innovadores. La propiedad de la tierra no es importante. Pero sí lo es hacer la transmisión a la siguiente generación de manera adecuada".

Por su parte, Jaring Brunia se alegra de poder seguir con el cultivo ecológico y biodinámico. "Quiero demostrar que se puede hacer. Muchos agricultores creen que no es posible. Pero ¿por qué deberían ser propietarios de toda su tierra? Yo no soy el propietario de todo, sólo soy un usuario”, explica. Y añade que “cuando desconectas de la fijación por la propiedad, puedes actuar mejor en el interés de la próxima generación y no sólo en el de este año para poder pagar tus facturas".

Triodos Regenerative Money Centre

¿Cómo se puede utilizar el dinero para iniciar un cambio social positivo? Las iniciativas que quieren cambiar el sistema son, a veces, demasiado arriesgadas para ser financiadas (únicamente) con ahorros. Triodos Regenerative Money Centre innova para hacer posible iniciativas disruptivas como Aardpeer, imprescindibles para el futuro de la sociedad.

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Artículo publicado originalmente en De Kleur van Geld, publicación de Triodos Bank Países Bajos

Foto: Marleen Annema